Hay pasajes de la historia de los pueblos que, por el bien de la feliz convivencia, es mejor no remover; si bien, hay otros, dignos de elogio y de gratitud hacia quienes los protagonizaron; éstos son los avatares meritorios de ser evocados. Prueba de ello, los que nos ocupan este año: los episodios solidarios de la población de El Mármol durante la contienda civil española.
Cuantiosos fueron los periodos de privación que sufrieron nuestros antepasados; uno relativamente reciente, que marcó las vidas de quienes lo vivieron (nuestros padres y abuelos), fue la guerra civil de los años 1936 a 1939. Lejos de promover sentimientos de encono y de inquina hacia este nefasto periodo, narro varios momentos de los menos penosos.
Refugiados de guerra en El Mármol.
Durante la contienda se desplazaron cientos de miles de personas desde sus lugares de residencia, ocupadas por fuerzas militares contrarias a sus ideologías, hacia otros lugares de la geografía nacional; circunstancia que acentuó bastante la problemática de la guerra. La presencia de los refugiados en todas las localidades de la retaguardia republicana limitó la actividad de las corporaciones locales y generó nuevas dinámicas de relaciones interpersonales entre la población local y la foránea.
Las instituciones gubernamentales van a tener que destinar recursos no previstos, para atender a la población evacuada de las zonas de guerra; tanto por razones humanitarias, como por la continuidad de la resistencia.
Una de las iniciativas a nivel nacional a favor de la población refugiada la representa la Orden de la Presidencia del Consejo de Ministros, de 26 de octubre de 1936. En este texto aparece un planteamiento de asistencia a la población evacuada que se mantendrá a lo largo de toda la guerra. Los ayuntamientos serán los encargados de prestar la asistencia; el alcalde deberá presidir el Comité Local de Refugiados, del que formarán parte, también, los representantes de las organizaciones sindicales y el médico titular de la localidad. Sus competencias serán las de distribuir a las personas refugiadas y evacuadas en edificios adecuados o en domicilios particulares, cuyos propietarios estarán obligados a acoger.
Así pues, desde el inicio de la guerra, la atención a los refugiados va a ser una de las dedicaciones prioritarias del Gobierno de la República.
En cumplimiento de la citada Orden, el alcalde de El Mármol, convoca a los miembros de la Junta Vecinal y a un representante de la organización sindical “Trabajadores de la Tierra” de la localidad , a sesión constitutiva del Comité Local de Refugiados:
…procédase a la constitución del Comité Local de Refugiados de esta localidad, debiendo constituirse por la Junta Vecinal de esta Entidad Local Menor y representantes de las organizaciones sindicales; no pudiendo formar parte del mismo un médico titular por no existir este cargo en esta Entidad; a cuyo efecto requiérase a la sociedad sindical de este pueblo para que nombre un representante para formar parte de dicho Comité Local de Refugiados.
Lo manda y firma el Presidente de la Junta Vecinal D. José Nájera Balboa, en El Mármol a quince de Noviembre de mil novecientos treinta y seis.
El Presidente P.S.M.
José Nájera El Secretario
Eufrasio García
En sesión del 19 de noviembre de 1936 se constituye el Comité Local de Refugiados. Lo conforman: por la Junta Vecinal, D. José Nájera Balboa (Presidente-Alcalde), D. Lázaro Moreno Barrionuevo, D. José Mª Molina Molina; y D. Vicente Casas Garrido por la Sociedad Sindical.
Seguidamente, comienzan a llegar los primeros refugiados a El Mármol. Primero son 7, que serán alojados en la calle Fuente, número 14; más tarde 4, en la calle San Bartolomé, número 10 y poco después 51, que se distribuirán en nueve hogares diferentes . Basándonos en el conocimiento de las trayectorias económica, social y política de las familias de la localidad, consideramos que los criterios para la ubicación de los refugiados en los hogares de éstas fueron: que dispusiesen de casa lo suficientemente grande como para convivir en torno a quince o veinte personas; posibilidad de compartir recursos derivados de rentas agrícolas (por cultivo de tierras propias o arrendadas) y no haber demostrado conductas o manifestaciones contrarias al gobierno de la República.
Hemos podido recabar la siguiente información estadística relativa a las personas refugiadas:
Sexo, estado civil y total de refugiados
Hembras Varones Niñas Niños Casados/as Solteros/as Viudos/as Total refugiados
36 26 18 17 20 39 3 62
Naturaleza (lugar de nacimiento) de los refugiados
El Mármol (Jaén) Rus (Jaén) Úbeda (Jaén) Hinojosa del Duque (Córdoba) Fuente Ovejuna (Córdoba) Peñarroya (Córdoba) Cumbres Mayores (Huelva) Guareña (Badajoz) Santa Cruz de la Sierra (Cáceres) Zarzalejo (Madrid) Madrid
1 1 1 6 5 12 1 13 1 14 7
Puntos de procedencia y nº de refugiados destinados a El Mármol
Desde Madrid Desde Navajas (Castellón) Desde Cabeza de Buey (Badajoz)
11 14 37
Cada persona evacuaba debía llevar un pasaporte individual de evacuación que emitía el ayuntamiento por el que pasaba.
En sesión ordinaria de la Junta Vecinal de El Mármol de 15 de diciembre de 1936 se acuerda constituir la Comisión de Abastecimientos, (en la que no deben participar los miembros de la Junta Vecinal) “…necesaria para regular el abastecimiento de este vecindario en estas circunstancias en que las existencias de artículos de primera necesidad son escasos y la población aumenta con las personas que llegan refugiados y evacuados de otros pueblos…”
(Firman los miembros constituyentes: Francisco García Checa, José Esteban Valle y Juan Pedro González Lechuga)
En sesión extraordinaria de la Junta Vecinal de 28 de abril de 1937 cambia la composición de este órgano de gobierno local, que permanecerá así hasta el final de la Guerra Civil:
Vicente Casas Garrido por Trabajadores de la Tierra (Presidente-Alcalde)
Antonio Caballero Martínez por Juventud Socialista Unificada
José Nájera Balboa por Izquierda Republicana
A raíz de la nueva composición de la Junta, el Comité Local de Refugiados se vio obligado a cambiar, por exigencias de la Orden anteriormente citada: deberá estar conformado, por los miembros de la Corporación Local y de una organización sindical. Así, en sesión ordinaria de la Junta Vecinal de 15 de mayo de 1937 se acordó reorganizar el Comité Local de Refugiados, pues, “…al constituirse la nueva Junta Vecinal Administrativa, ésta tiene que formar parte de dicho Comité”.
La población de nuestra localidad a 31 de diciembre de 1938 ascendía a 713 “habitantes de derecho”, sin contar los últimos refugiados llegados a ella . Por calles, el censo era: Cárcel, 37 habitantes; Estanco, 77; Eras, 87; Fuente, 85; Herrera, 140; Iglesia, 39; Plaza de la República, 23; Prado, 94; San Bartolomé, 84; Caserías y Huertas, 47.
La provincia de Jaén, y por ende, El Mármol pertenecieron a la zona republicana hasta los últimos días de la Guerra Civil; por lo que, los refugiados tuvieron que mantenerse con nosotros hasta el final del conflicto bélico.
Contribución solidaria por el bombardeo de Jaén capital.
Otro episodio de la Guerra Civil fue el de colaboración solidaria en apoyo a las víctimas provocadas por la aviación franquista en Jaén capital . La Junta Vecinal, en sesión ordinaria de 15 de junio de 1937 acordó:
“…Contribuir con 20´00 ptas. de suscripción a favor de las víctimas que la aviación facciosa causó en la capital de la provincia el día 1º de abril, pasado…”
Ayuda para los soldados movilizados.
Ante la carencia de contingente para el ejército de la República, de El Mármol son llamados a filas numerosos varones; a pesar de que, algunos de ellos habían cumplido años atrás con su servicio militar. Así pues, en sesión ordinaria de la Junta Vecinal de 30 de septiembre de 1937:
“…se acuerda socorrer a los soldados movilizados Sebastián Moreno Hidalgo, Domingo García Checa, Domingo Garrido Moreno, Juan Lechuga Caballero y José Mª Cartas Moreno, con cinco pesetas, según oficio del Capitán Jefe de Úbeda, con cargo al capítulo 18º art. 1º del vigente presupuesto de gastos”.
Cuestación Pro KOMSOMOL.
Un gran golpe de efecto y económico para el ejercito republicano fue el hundimiento por el buque “Canarias” del barco soviético “Komsomol”, el 14 de diciembre de 1936, uno de los pocos que transportaban suministros desde la URSS, pues, la mayor parte del tráfico España-URSS lo desarrollaban barcos españoles. Para desagraviar a la URSS, el PCE y otras organizaciones se afanaron en comprarle un barco nuevo a los rusos mediante cuestación popular. Los habitantes de El Mármol no se mantienen al margen de esta campaña; así, al igual que en muchos otros lugares del territorio nacional, se lleva a cabo una suscripción popular entre la población, y son 166 personas las que colaboran económicamente en el mencionado donativo, entre ellas varios de los refugiados ; con una contribución total que ascendió a 63´40 pesetas. El encargado de coordinar esta operación será Antonio Caballero, de la directiva local de Juventud Socialista Unificada.
El Mármol y sus regidores colaboraron con el gobierno de la II República de manera leal. Ni antes ni durante el conflicto bélico se prodigaron episodios irrespetuosos hacia personas y bienes. Si algo aconteció en esta línea, lo motivaron las influencias venidas de localidades vecinas. La abundancia de lazos familiares, la ausencia de terratenientes locales, de envidias personales, así como, de grandes diferencias económicas entre los marmoleños, desaconsejaron mayor implicación; contrariamente a lo sucedido en otros muchos lugares de la geografía nacional, que desembocaron en incidentes trágicos. La transición derivada del desenlace de la guerra civil, de ningún modo acusó traumatismos para la población, salvo los propios de la escasez de medios y las restricciones. Gracias a ello, podemos presumir de una aceptable “memoria histórica”.
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NOTAS:
El 16 de noviembre de 1936 se hace entrega de la convocatoria a la organización sindical “Trabajadores de la Tierra” para que designe a un representante en el Comité Local de Refugiados. La Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (FNTT) de la UGT, se creó en 1930, por encargo del XVI Congreso de la UGT. Organizó la apropiación por parte de los jornaleros de grandes extensiones de terreno, con el fin de instalar en ellas a decenas de millares de trabajadores agrícolas.
En la documentación consultada aparece indicación de los apodos de los vecinos que acogerían a los nuevos refugiados, así como la relación nominal de estos últimos: en casa de Remonta, 9; Calvo, 5; Guerra, 6; Bizco, 5; María del Valle, 8; Vicente Molina, 5; Francisquete, 5; Pavo, 3 y Pericato, 5.
De la unificación de la Juventud Socialista y de la Juventud Comunista surge una sola organización, la Juventud Socialista Unificada (JSU), acto que tuvo lugar el 1 de abril de 1936. La nueva entidad juvenil encabezada por Santiago Carrillo (Secretario General), Trifón Medrano, Fernando Claudín y otros, proclamó que su objetivo era organizar y educar a la joven generación en el espíritu de los principios del «marxismo-leninismo».
Izquierda Republicana se fundó como partido político el 3 de Abril de 1934, al fusionarse los partidos de Manuel Azaña, Acción Republicana, el de Marcelino Domingo, Partido Republicano Radical Socialista, y la Organización Republicana Gallega Autónoma, de Santiago Casares Quiroga.
Se considera “población de derecho” aquélla que está empadronada en un determinado lugar y es en él en donde ejerce sus derechos civiles. La población de hecho es la que vive en un determinado lugar sin estar empadronada en él. De contabilizar los 51 últimos refugiados, la población total de El Mármol a finales de 1938 ascendería a unos 764 habitantes.
La capital jiennense sufrió durante el conflicto fuertes bombardeos por parte de la aviación franquista, el más virulento fue el infligido el día 1 de Abril de 1937, que causó un total de 150 muertos y 250 heridos. Del total, 62 víctimas eran mujeres y 52 menores de 14 años.
Luis Alejo Chiclana, de 15 años de edad, contribuyó con 2 pesetas y Jerónimo Alejo Olea, de 3 años, con 1 peseta; naturales, ambos, de Madrid.
Bartolomé Cartas Cartas
Cronista Oficial de la Villa de El Mármol.